Un ritual de la fertilidad que se convirtió en un boom comercial
En la antigüedad, la mortalidad infantil era bastante elevada de modo que era importante tener muchos hijos. Por lo tanto, las personas que, por cualquier razón, tenían pocos hijos o ninguno, se consideraban a sí mismas como malditas o bajo alguna maldición y se sometían a ritos religiosos o místicos para asegurarse la fertilidad.
Los romanos tenían un lugar sagrado donde (según la leyenda) la loba había amamantado a Rómulo y Remo, el prímero de los cuales fundó Roma. Ese lugar era llamado el Lupercal, de la palabra latina lupus, que significa "lobo".
En ese lugar, todos los 15 de Febrero tenía lugar una celebración llamada Lupercalia, durante la cual se sacrificaban animales (eran muy típicos los sacrificios, de cualquier cosa). Se preparaban correas con tiras ensangrentadas de la piel del animal y los sacerdotes corrían entre la multitud golpeandola con esas correas.
Se creía que los que recibían golpes se curaban de la estirilidad. Naturalmente, la gente que quería hijos concurría en masa a la celebración y luego iban corriendo a casa a mantener relaciones sexuales' para lograr la concepción del deseado hijo. En consecuencia, las festividades lupercalianas estaban asociadas con el amor y el sexo.
En el año 494, el papa Gelasio prohibió esta celebración pagana, pero las prohibiciones nunca salen como uno quiere, y el festival continuó bajo otro nombre. Así que el festival lupercaliano del 15 de Febrero pasó al 14 de Febrero, día de San Valentín (seguramente porque éste era un santo muy popular).
Más tarde se crearon leyendas para explicar que San Valentín era protector de los enamorados, una manera de esconder el rito antiguo de la fertilidad.
Los más lujosos Regalos de Navidad a tu alcance
Hacemos nuestra primera parada en la archiconocida firma italiana Versace, que se encuentra ubicada en el número 10. Encabeza el negocio Donatella, que tras la muerte de su hermano Gianni ha sabido llevar el sello de la casa por el buen camino. Si tuviéramos que decir cuál es la nota común en todas sus colecciones esa sería: lo sexy.
Continuamos la ruta del lujo con la elitista casa francesa Hermés para después detenernos en la recién estrenada tienda de los Dolce & Gabbana. Destacan sus creativos diseños plagados de excelente calidad en los tejidos, que emplean una gran paleta de colores. Los Beckham son unos fieles seguidores de la firma italiana.
No se pierda esta ruta de lujo por las grandes firmas de moda. A contiuación, en el número 14, nos topamos con Chanel, una firma de alta costura y cosméticos que siempre se ha preocupado por cuidar al máximo la imagen de la mujer actual. En Giorgio Armani hacemos el siguiente stop. Este diseñador italiano ha sabido como nadie abanderar el estilo de las líneas sobrias y la exquisitez, inspirándose en la imagen de la mujer en el ámbito laboral.
Valentino, en el número 16, ha vestido con glamour a muchas mujeres bellas: Sofía Loren, Naomi Campbell o Claudia Schiffer, son sólo algunas de la lista. Seguimos con Louis Vuitton. Últimamente, esta marca se ha puesto muy de moda gracias a sus campañas publicitarias, como la protagonizada por Jennifer López en su pasada campaña de invierno junto a nuestro internacional modelo Andrés Velencoso. Acabamos este recorrido de ensueño con la firma de zapatos y bolsos Tod´s y la también conocida Hugo Boss.















